En un colegio o una academia hay once meses de limpieza de mantenimiento y unas semanas de julio en las que se puede hacer lo que el resto del año es imposible. Con las aulas vacías se mueve el mobiliario, se llega debajo de todo, se tratan los suelos y se hacen las alturas sin nadie alrededor. Es la única ventana real del curso, y se aprovecha o se pierde.
Qué se hace en una limpieza a fondo de verano
No es "limpiar más fuerte". Es una lista distinta:
- Aulas: vaciado y movimiento de mesas y sillas, limpieza de patas y bajos, desempolvado de estanterías y armarios por dentro, pizarras, puertas, marcos y rodapiés.
- Suelos: decapado y tratamiento donde el pavimento lo pida; fregado a fondo con máquina en el resto. Es la diferencia entre un aula que se ve limpia y una que se ve limpia y además clara.
- Cristales por ambas caras, incluidas las ventanas altas que durante el curso no se tocan. Con pértiga de agua osmotizada no queda cerco y no hace falta escalera en cada aula.
- Aseos a fondo: desincrustante en sanitarios y grifería, juntas de alicatado, mamparas si las hay, y revisión de dosificadores y portarrollos.
- Comedor y cocina: campana y filtros, cámaras vacías por dentro, paredes alicatadas hasta el techo, desagües y estanterías del almacén.
- Gimnasio y vestuarios: duchas con antifúngico, bancos, taquillas por dentro y suelo deportivo con el producto que admita.
- Patios y exteriores: hidrolimpiadora en pavimento, porches, papeleras y bancos.
- Alturas: luminarias, rejillas de aire, conductos accesibles y parte alta de armarios.
Cuánto se tarda
Depende mucho del centro, pero una referencia útil: dos personas hacen entre cuatro y seis aulas medianas por jornada si incluye mover mobiliario y tratar el suelo. Un centro de veinte aulas con comedor, gimnasio y dos bloques de aseos se va a una o dos semanas de trabajo con equipo de tres o cuatro personas.
Por eso julio se llena. Y por eso, si esperas a llamar en la última semana de junio, en la Ribera del Xúquer ya no queda hueco: todos los centros quieren lo mismo en las mismas fechas.
Lo que conviene dejar cerrado antes
Tres cosas, y ninguna es complicada:
- Las fechas exactas. Qué días entra el equipo y qué zonas deben estar vacías cada día. Si el AMPA usa el gimnasio la primera semana de julio, hay que saberlo antes de hacer el planning.
- Qué se trata y qué no. El tratamiento de suelo no siempre hace falta todos los años. En un pavimento vinílico o de terrazo, cada dos o tres cursos suele bastar; hacerlo cada verano es gastar de más.
- Quién retira lo que sobra. Cada julio aparecen armarios rotos, cajas y material que nadie quiere. Eso no es limpieza, es retirada de residuos, y conviene decidir quién se encarga antes de que el equipo esté allí parado.
El error más caro: no dejar nada escrito
Una limpieza a fondo de verano suele contratarse aparte del mantenimiento del curso, como servicio puntual. Perfecto, así debe ser. Pero tiene que llevar su hoja de tareas por zona, igual que el contrato anual. Si no, en septiembre alguien dirá que las rejillas de aire no se tocaron y no habrá manera de saber si estaban en el encargo.
Nosotros lo hacemos con la misma estructura que usamos en el checklist de limpieza de oficinas: tareas agrupadas por zona, marcadas a medida que se ejecutan, y una revisión final con el responsable del centro antes de cerrar.
Y en septiembre, el mantenimiento
La limpieza a fondo prepara el curso, pero no lo sostiene. Durante el periodo lectivo un centro necesita limpieza diaria de aulas y aseos, y ahí la frecuencia no se negocia: los aseos de un colegio con público infantil son el punto que más se nota y el que más se reclama. En la guía de frecuencia de limpieza recomendada están las pautas por tipo de local.
Si gestionas un centro educativo o una academia en la comarca y quieres presupuesto para julio, lo razonable es verlo en abril o mayo. Se visita el centro con el curso en marcha, se ve el estado real de suelos y alturas, y se reserva fecha. En la página de colegios y centros educativos explicamos cómo montamos tanto el mantenimiento del curso como la parada de verano.